¿Qué se hace cuando un grupo nacido durante la explosión indie estatal del 92/93 publica cinco elepés, y sin síntomas de anquilosamiento sino todo lo contrario? ¿Qué pensar cuando muchos de sus compañeros de generación (El Niño Gusano, Penelope Trip, El Inquilino Comunista....) han desaparecido del mapa mientras Antonio Luque -experto en desbandadas- sigue componiendo y cada vez de forma más prolífica?

Sr. Chinarro son, según los críticos de la revista aB, el grupo más importante de la pasada década. Rock de Lux considera a Antonio Luque un personaje imprescindible para entender la independencia de los noventa. El porqué de mis peinados figura entre los mejores discos en castellano de la pasada década en las listas de la prensa especializada. La pena máxima ha sido el ep del 2000 según la revista Rock de Lux. Algo habrá hecho, aparte de malos conciertos (bueno, también algunos excelentes...a lo Curro Romero o "Mágico" González), declaraciones descreídas, ingeniosas e irónicas y canciones de pop raro que podrían ser comerciales pero que nunca acaban siéndolo.

Aires meridionales, vueltas de tuerca a los tópicos populares, los refranes, las canciones infantiles, la religión y el escapismo, los personajes pintorescos de la Andalucía más secreta... unas letras entre el surrealismo limpio y el costumbrismo sucio sobre novias malcaradas, barrios periféricos, viajes hacia ninguna parte y olivares perdidos. Todo eso y mucho más son Sr. Chinarro. O mejor dicho, Antonio Luque, desde sus primeras tres canciones en el recopilatorio de "El Colectivo Karma" (1992), sello germen de lo que hoy es la distribuidora Green Ufos, hasta su nuevo trabajo, La primera ópera envasada al vacío. Pasando por Sr. Chinarro (1994), Compito (1996), El porqué de mis peinados (1997), Noséque-nosécuántos (1998) y los singles y canciones sueltas que ha ido componiendo en su ya dilatada carrera.

Si El porqué de mis peinados fue considerado el disco de "madurez" de Sr. Chinarro, Noséqué- nosécuántos supuso la reconfirmación de su talento, y gracias a temas como "Santa Teresa" o "El idilio" consiguieron un mayor impacto en los medios y el reconocimiento definitivo por parte de crítica y público. Ni la imposibilidad de mantener una banda fija, ni lo irregular de sus actuaciones en directo (consecuencia, suponemos, de lo anterior) ni sus bandazos creativos (cambios de título en cada uno de sus trabajos, proyectos a medio hacer, como la trilogía de singles cuyo primer vértice era La pena máxima...), ni siquiera su "célebre", aunque inmerecida, fama de arisco han impedido que su estatus y su cotización hayan subido inexorablemente.

A una prensa que reconoce y difunde las virtudes de su obra se unen sus compañeros de generación: Los Planetas (rendidos fans de Sr. Chinarro), Flow (que contaron con Luque en una canción de "Sensazione"), Migala, Hidrogenesse, Javier Aramburu, Fernando Alfaro, Beef, Nacho Vegas o Astrud han dado muestra en variadas ocasiones de su admiración por el inclasificable artista sevillano.

Muchas cosas se han dicho sobre su estilo como letrista y compositor. No en vano uno puede buscar y encontrar ecos de Paolo Conte, Silvio, Robert Smith, Kiko Veneno, Ian Curtis, el flamenco, Kafka, "Armarios y Camas", Gómez de la Serna, el Mediterráneo, Red House Painters (o los "poromponpeinters", como los llama Luque) las ferias populares y el triste sin vivir de los que no saben contar chistes ni bailar sevillanas. En muchos sentidos sus textos evocan una Andalucía secreta de barracones de feria, ex-compañeros de clase y padres con las manos muy largas. El miedo a hacerse mayor está presente en la mayoría de las canciones más recientes: La pena máxima y La primera ópera envasada al vacío.

Visitantes asiduos del Festival Internacional de Benicassim (en el que han tocado en las ediciones 1995, 1997, 1998 y 1999), Sr. Chinarro volverá a pisar su escenario este año, demostrando que se encuentra en un momento dulce en cuanto a inspiración y creatividad y que la nueva banda de Antonio Luque (¿cuántas veces habremos pronunciado esa frase conociendo de antemano su fecha de caducidad?), tiene la solidez instrumental y emocional que necesita nuestro genio cascarrabias.